El II Foro HR Host Revolution ya se ha celebrado, y una cosa ha quedado clara: la hostelería no puede seguir intentando atraer a la Generación Z con fórmulas viejas. El sector está cambiando. Cambian los equipos, cambian las expectativas y cambia también la forma de entender el trabajo, el liderazgo y la experiencia gastronómica.
El pasado 19 de marzo de 2026, profesionales de la hostelería, responsables de recursos humanos, directivos, empresarios y expertos del sector se dieron cita en Torre Cruzcampo, en Sevilla, en una nueva edición del foro impulsado por Gastromiun, Cámara de Comercio de Sevilla y Fundación Cruzcampo, con el apoyo de Heineken. La jornada, además, se planteó como un espacio para debatir sobre talento, transformación digital, liderazgo y futuro del sector.
Un foro que confirma que el reto ya no es solo captar talento
La conversación ha subido de nivel
Si algo dejó este II Foro HR Host Revolution es que el problema ya no consiste únicamente en encontrar personal. Eso sería simplificar demasiado. La cuestión de fondo es otra: cómo construir un sector capaz de resultar atractivo, sostenible y profesional para las nuevas generaciones.
Desde la propia organización del foro se planteó esta segunda edición como una cita centrada en la transformación digital y su impacto en la gestión del talento, poniendo sobre la mesa asuntos como atraer y fidelizar talento joven, dignificar la profesión y devolver a la sala el papel protagonista que merece dentro de la nueva hostelería.
La Generación Z no entra en hostelería de la misma manera que antes
Uno de los ejes centrales del encuentro fue el Barómetro Generación Z, presentado dentro del programa oficial como un informe orientado a explorar cómo puede renovarse el sector incorporando la mirada de las nuevas generaciones. Esa idea, por sí sola, ya lanza un mensaje potente: no basta con hablar de la Z desde fuera; hay que entender qué espera, qué le motiva y qué le frena.

Lo que hemos aprendido sobre la conexión entre gastronomía y Generación Z
La Generación Z busca sentido, no solo empleo
Una de las grandes conclusiones que sobrevuelan esta edición es que el talento joven no quiere limitarse a cubrir turnos. Quiere formar parte de proyectos con identidad, con cultura y con una visión clara de futuro. Por eso el foro se dirigió expresamente a profesionales que no se conforman con “cubrir turnos”, sino que apuestan por construir equipos sólidos y una hostelería más profesional.
Esto afecta de lleno a la gastronomía. Porque conectar con la Generación Z no va solo de lanzar platos vistosos o de tener buena presencia en redes. Va de transmitir un modelo de negocio en el que haya aprendizaje, oportunidades reales, liderazgo sano y una forma de trabajar con la que merezca la pena comprometerse.
La gastronomía necesita hablar su idioma sin perder su esencia
Otra lectura importante del foro es que la gastronomía sigue teniendo un enorme poder de atracción, pero necesita expresarse de forma más honesta y más conectada con el presente. La nueva generación valora la autenticidad, la experiencia, la coherencia y el impacto real de las marcas y los negocios en los que participa o consume.
Por eso tiene tanto sentido que el programa del foro pusiera el foco en un asunto tan actual como “Hostelería Z”, ligando futuro, talento y renovación del sector en una misma conversación.
La sala vuelve al centro del debate
No hay revolución hostelera sin dignificar el servicio
Uno de los bloques más relevantes de la jornada estuvo dedicado a la sala como motor del cambio, tanto en la ponencia de Juan Diego Sandoval sobre el futuro de la sala y la dignificación del servicio como en la mesa redonda posterior sobre “La otra revolución de la hostelería: la sala”.
Este punto no es menor. Durante demasiado tiempo, muchas conversaciones del sector han girado casi exclusivamente alrededor de cocina, producto o rentabilidad. Pero el foro dejó claro que la sala no es un complemento. Es experiencia, vínculo, hospitalidad y también una salida profesional con mucho más recorrido del que a veces se reconoce.
Liderazgo humano: menos discurso y más estructura
Otro de los grandes aprendizajes del foro es que el liderazgo ya no puede sostenerse solo con autoridad o experiencia. La hostelería necesita líderes capaces de acompañar, organizar, motivar y crear entornos en los que la gente quiera crecer.
Ese enfoque estuvo muy presente en la filosofía del evento, que vinculó transformación del sector con innovación en la gestión de personas y excelencia hostelera. Y ahí hay una lección muy clara: para conectar con la Generación Z, primero hay que revisar cómo se lidera desde dentro.
Personas + IA: la tecnología entra en escena, pero no sustituye lo esencial
La IA ya está en la conversación real del sector
El tercer gran pilar del II Foro HR Host Revolution fue “Personas + IA: el nuevo ADN del talento hostelero”, abordado en un panel específico con perfiles vinculados a innovación, transformación digital y gestión de personas.
Eso demuestra algo importante: la inteligencia artificial ya no está en la periferia del debate hostelero. Está en el centro. Ya se está discutiendo cómo puede ayudar en selección, organización, análisis, eficiencia y toma de decisiones.
La tecnología sola no arregla nada
Ahora bien, el propio ecosistema del foro dejó clara una idea muy sensata: la IA no llega para reemplazar el juicio humano, sino para acompañarlo. De hecho, entre los contenidos y actividades previas al foro se reforzaba expresamente ese enfoque, presentando la inteligencia artificial como una herramienta de apoyo y no de sustitución.
Y esto conecta de forma directa con la Generación Z. Porque el talento joven no rechaza la tecnología. Al contrario. Espera encontrarla integrada en entornos de trabajo modernos, ágiles y mejor organizados. Pero también espera algo más: humanidad, criterio y propósito.
Un cartel de expertos para aterrizar el debate
Voces muy distintas, una preocupación común
El II Foro reunió a perfiles de enorme peso dentro del sector, entre ellos Elena Arzak, Emilio Gallego, Rafael Bellido, Genaro Pedreira, José Manuel Montalvo, Gonzalo Parras, Ángela Royo, Mónica Zai, Iván Seldas o Juan Diego Sandoval, además de la presentación de Álvaro Moreno de la Santa. El programa oficial combinó visión empresarial, talento, sala, innovación y comunicación, precisamente para abordar el reto desde varios ángulos.
Eso también fue un acierto. Porque el problema del talento joven en hostelería no se resuelve desde una sola disciplina. No es solo marketing, ni solo recursos humanos, ni solo formación. Es cultura de sector.

Entonces, ¿estamos preparados?
Vamos mejor, pero no podemos relajarnos
El foro deja una sensación positiva: hay ganas reales de mover el sector, de profesionalizarlo más y de adaptarlo a lo que viene. Que la cita alcanzara una alta ocupación y se presentara como un punto de encuentro para profesionales comprometidos con la evolución del sector es una buena señal.
Pero también deja claro que todavía hay mucho por hacer. Conectar con la Generación Z no será cuestión de campañas llamativas ni de copiar tendencias a toda prisa. Hará falta revisar procesos, mejorar el liderazgo, dignificar posiciones clave, integrar tecnología con cabeza y construir entornos más atractivos para trabajar.
El futuro no se improvisa
Ese quizá sea el gran aprendizaje que nos deja HR Host Revolution 2026: la hostelería del futuro no va a salir de la casualidad. Se construye. Con visión, con escucha y con decisiones valientes.
Conclusiones muy positivas
El II Foro HR Host Revolution no ha sido solo una cita sectorial más. Ha servido para poner sobre la mesa una verdad que ya no admite rodeos: si la hostelería quiere conectar con la Generación Z, tendrá que evolucionar de verdad.
Habrá que hacer más atractiva la profesión, devolver prestigio a la sala, repensar el liderazgo, integrar la inteligencia artificial con sentido y entender que el talento joven no busca únicamente empleo. Busca futuro.
Y eso, bien mirado, no debería asustarnos. Debería activarnos. Porque cuando un sector se atreve a escuchar de verdad, empieza a cambiar de verdad.